lunes, 30 de mayo de 2011

Plebiscito por las aspiraciones que hoy la ciudadanía expresa en las calles de Chile

Plebiscito por las aspiraciones que hoy la ciudadanía expresa en las calles de Chile



'QUE SE VAYAN TODOS'.


Por Héctor Vega
* Director de Fortin Mapocho.com 
18/05/2011




El 30 de julio de 1989 la Concertación y la Alianza plebiscitaron un proyecto de Constitución que consagró el sistema binominal de elecciones, que permitiría, fuere cual fuere la coalición en el poder, gobernar sin que una coma de las instituciones aprobadas fuere cambiada y como corolario decidieron compartir el poder en sucesivos períodos presidenciales. De hecho, en lo básico ni los cuatro gobiernos de la Concertación en 20 años ni el que inició Piñera el 2010, significaron cambios traumáticos para ambas coaliciones que eligieron recorrer un camino común hace dos décadas.

En la hora de los balances las carencias de la ciudadanía demuestran el daño social y cultural que puede hacer la lógica mercantil cuando se erige como fórmula de gobierno. Ese fue el elemento central que inspiró a la Concertación y a la Alianza –fórmula dual de gobierno del cual no podían esperarse cambios desde su interior. Peor aún, el centro izquierda en la Concertación siempre estuvo consciente que la “democracia de los acuerdos” significó echar por la borda el programa de izquierda que la Asamblea de la Civilidad [abril 1986] – ¿quien la recuerda? – presentó al país en los años ‘80. Es más, todos los dirigentes que participaron en la emblemática primera masiva concentración contra la dictadura en Santiago el 4 de septiembre de 1983 en Avenida General Velásquez, fueron excluidos de su dirigencia. ¿Su pecado? Trabajar en la incorporación del pueblo en un programa que debía ser discutido en las bases. Por ello, fue posible escamotear las m℮tas políticas y sociales que se propusieron al pueblo desde la Asamblea de la Civilidad. Ello explica que ninguna de las promesas que allí se hicieron en el terreno político constitucional, laboral, educacional en fin social vio la luz.

Lo que vino después señala la magnitud de la gran traición de la izquierda renovada y oficial. La minería privada de las grandes compañías extranjeras del cobre representaba a comienzo de los años ‘90 30% y CODELCO 70%. Diez años más tarde por obra de los gobiernos de la Concertación la proporción se invertía y lo que era peor se promulgaba un régimen de impuestos de favor que se consolidó con un royalty que no pasó de ser un impuesto específico ridículo en su magnitud y frustrante en sus alcances tributarios [mayo 2005]. A la desnacionalización del cobre, nuestra primera riqueza nacional, siguieron toda suerte de privatizaciones: agua, salud, educación, energía, transportes, rutas, puertos, aeropuertos…El estado dimitió de sus funciones, entregó la función planificadora y orientadora de la economía a los impulsos del mercado, permitió la concentración del poder económico más extrema de la historia económica de Chile. Lo cual no impidió que se creara un Tribunal de Defensa de la Libre Competencia [2003] sin reales atribuciones. Por ausencia de regulaciones efectivas se reprodujeron escandalosas conductas monopólicas, abusos, entre muchos otros, por la colusión de las tres cadenas de farmacias que controlan la salud de la población.

Veinte años son suficientes para entender que la izquierda en Chile carece de ideas y de voluntad. Lo demuestran las grandes manifestaciones de los últimos días y el acople a los movimientos sociales de una izquierda oficial sin rumbos. La ciudadanía entendió que más del 72% de la energía –elemento vital para la vida y el desarrollo– está en manos de Endesa y Colbún. Ambas empresas, dueñas del proyecto Hidroaysén, dictan la política y la matriz energética que conviene a Chile porque el gobierno carece de política energética. Es más, los dueños de Hidroaysén ya comienzan a negociar el tendido porque están seguros que el proyecto se aprobará. Resulta patético el espectáculo de un ex presidente de la república, declarado socialista y PPD, que ante el repudio popular vuelve sobre sus pasos y ya no es partidario del mismo proyecto que impulsó bajo su gobierno.

La ciudadanía entendió la lección que nos dejó la coalición gobernante –Alianza-Concertación– en estas últimas dos décadas. La LEGE traicionó el movimiento ciudadano de los pingüinos [2006], fraude político que impidió los avances trascendentales buscados por los estudiantes. Los desastres ecológicos testimonian hitos conocidos por la ciudadanía Pascua Lama, Ventanas, Tocopilla, Isla Riesco, la Alta Cordillera con los proyectos cupríferos. Agreguemos la discriminación en las viviendas y esencialmente en la incapacidad de este gobierno dual en encarar una emergencia como el maremoto del 27 de febrero. Cuando se dejó el problema en manos de los privados aparecieron los primeros síntomas de la especulación. Lo mismo que se mostró en Magallanes con el precio del gas y que la ciudadanía denunció y repelió.

Hoy como una constatación del fracaso de la clase política, las manifestaciones del movimiento ciudadano recorren las principales ciudades de España, Holanda, Francia, Bélgica, Italia; en Chile su significado es claro: señalar taxativamente la Agenda política constitucional que el pueblo exige.

Agenda que si interpretamos correctamente nos lleva a echar los cimientos de una cultura de izquierda. No creo en declaraciones de principios, no porque excluya la teoría social sino porque su cabal interpretación nos lleva a construirla desde el universo social, entendiendo su lógica a través de los actores sociales que surgen, de los problemas en que se encuentra inmersa la población, del sentido de las nuevas instituciones políticas, sociales, económicas y su formalidad jurídica.

Concluyo, explicitando las aspiraciones que hoy la ciudadanía expresa en la calle:

Uno, por el ejercicio de la soberanía: convocatoria a plebiscito para que la ciudadanía se exprese en el proyecto Hidroaysén;

Dos, por el plebiscito para todos aquellos proyectos donde está en juego la salud y los recursos naturales [agua, energía, minerales] que según la Constitución pertenecen al Estado de Chile.

Tres, por la iniciativa popular de leyes con la firma de 5% de los ciudadanos con derecho a voto.

Y por último, como ya lo dijeron el 15M en la Plaza del Sol 'que decida la gente'... en una Asamblea Constituyente.

Si somos capaces de dar contenido político a estas aspiraciones que hoy circulan en todos los ámbitos del quehacer nacional habremos dado un gran paso adelante en la democratización de Chile.


domingo, 22 de mayo de 2011

Chile: Hidroaysen, la ofensiva del capital monopólico e imperialista

Viernes 20 de mayo de 2011
http://www.argenpress.info/2011/05/chile-hidroaysen-la-ofensiva-del.html



De que nos sorprendemos. Acaso en estos ya 21 años de gobiernos de claro corte y carácter burgués, ¿alguna vez se dejó entrever una postura democrática verdadera, o un postulado genuino de justicia, o una voluntad siquiera básica proclive a la igualdad? Nosotros creemos que en sabiduría elemental eso sería “pedir peras al olmo” simplemente.
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En Chile después de la dictadura no ha existido otro tipo de gobierno que no sean los que el capitalismo necesita en su fase monopólico-financiera. En nuestro país a la crisis dictatorial se le da una salida burguesa que contó con el apoyo incondicional del imperialismo y sus instituciones internacionales. La derrota del proyecto popular, implicó dejar el camino libre a las gestiones civiles de la clase dominante, para implementar con comodidad sus planes de legitimidad institucional y consolidación del modelo heredado de la dictadura.

Con lo anterior queremos decir que, pese a las expectativas que la Concertación provocó en los sectores populares, los revolucionarios jamás compartimos esas confianzas, pues entendimos que nuestro fracaso y derrota, fue la condición necesaria y esperada de la clase patronal, para cancelar definitivamente cualquiera aspiración de restitución de los derechos del pueblo y reparación de los crímenes, daños, atropellos y vejámenes cometidos por el terrorismo de Estado.

En Chile no hubo nunca, ni transición, ni democracia, ni estado de derecho; Los asesinados, los detenidos desaparecidos, los ex presos políticos, los retornados del exilio, fueron el saldo y a la vez el costo, para que la burguesía desde su Estado diera lugar a una verdadera transnacionalización de su economía capitalista. La economía de puertas abiertas impuesta a sangre y fuego por la dictadura, la Concertación y sus co-gobernantes de la Alianza, la transformaron en una economía de saqueo legal para los grupos económicos y para el capital imperialista mediante los “tratados de libre comercio”.

En nuestro país, con una voluntad política solapada, se consagró la impunidad; ni la justicia, ni la verdad se instalaron siquiera a medias, con aquella cínica promesa de “en la medida de lo posible”. Y lamentablemente, nuestra prolongada derrota, hizo posible que año a año, los trabajadores y el pueblo ensayaran esperanzas con los “mesías mediáticos”, que se ofrecen para salvarlos. Sin embargo, para los patrones todo funcionó y se hizo expedito. La clase empresarial, dejó bien ubicada sus piezas en el gobierno, en los tribunales y en el parlamento, para conseguir lo que le importaba, aún en los periodos de crisis: unas muy buenas utilidades y una tasa aceptable de ganancia para continuar con sus negocios y negociados. Los gobiernos de turno funcionaron a la par con sus intereses y aspiraciones, y consiguieron con suma facilidad las leyes de privatizaciones que requerían para las apropiaciones de rapiña que acostumbran con los activos del Estado; aprobaron leyes del trabajo que les podían aventajar para imponer a sus trabajadores mayor flexibilidad laboral y empleos precarios; promulgaron las reformas en salud, en educación, y en seguridad social que les posibilitaron aumentar sus capitales o abrir nuevos negocios. Lo hemos dicho, estamos por las condiciones señaladas, enfrentados a una gran ofensiva de los dueños del poder y la riqueza, y esta ofensiva debemos como pueblo frenarla, si no queremos perder nuestros derechos y nuestras riquezas.

Chile una larga y angosta factoria privada

Si alguien esperaba que tuviesen algo de pudor político y moral, quienes aprobaron el megaproyecto Hidroaysén, propiedad de la transnacional hispano-italiana Endesa-Enel y Colbún, creemos que fue una gran ingenuidad. Tenemos una legalidad ambiental a propósito, débil e insuficiente para defender nuestros recursos naturales y riquezas, e imponer la soberanía popular sobre estos. Pero además, tenemos el hecho de que cualquier intento, por impedir que se consumen atentados económicos, sociales y políticos como el de Hidroaysén, será duramente reprimido por el Estado capitalista. Bueno, así ocurrió, el megaproyecto fue aprobado, en contra y despreciando absolutamente la opinión pública. Por instrucciones del ministro de Interior fueron reprimidas brutalmente las manifestaciones en distintas ciudades del país, y ni los habitantes de Aysén ni los habitantes del resto del país contaron como actores en los planes del consorcio “gobierno-grupo Matte y transnacional hispano-italiana”.

Los resultados de la Comisión Evaluadora Ambiental de Aysén, fueron los esperados, dados los vacíos legales existentes y la débil estructura institucionalidad medioambiental de nuestro país. Por lo demás, no se puede desconocer la simbiosis gobierno-funcionarios y empresas que representa esta Comisión, cuando sabemos que sus integrantes son designados por el gobierno, y más particularmente por el mismo presidente de la República de forma directa o indirecta. Estos funcionarios a su vez, antes de ejercer sus actuales cargos como ministros, seremis o gobernadores, trabajaron para las empresas Endesa, Colbún y la misma Hidroaysén, cumpliendo labores de confianza y en algunos casos, teniendo puestos ejecutivos. Y relacionado con lo mismo, no podemos pasar por alto, el tremendo descaro del ministro Hinszpeter que con sus declaraciones condicionó políticamente la votación al señalar que Hidroaysén correspondía al interés del país, por lo cual, quienes estábamos en contra del proyecto, estábamos en contra de Chile.
Con tales declaraciones, se puede anticipar perfectamente, cuál será la decisión del Consejo de Ministros cuando asuman como segunda instancia de votación del proyecto, ante el fallo de la Comisión de Aysén.

Hidroaysén (creada en el 2006) nace de la alianza Endesa-Colbún. Endesa posee el 51% de la propiedad y Colbún el 49%. Ahora estos monstruos empresariales, apuntan al monopolio de las aguas en el río Baker, ya que ambas sociedades controlan el 98 por ciento de los derechos de aguas del río más caudaloso del mundo. El famoso proyecto se plantea integrar al Sistema Interconectado Central 2.750 MW, con cinco centrales ocupando las aguas del rio Baker y Pascua, que significan hasta ahora una inversión aproximada de 7.500 millones de dólares considerando una línea de transmisión que se extendería a lo largo de 2.270 kilómetros, lo que afectaría territorialmente 23.000 hectáreas que se convertirían en tierras estériles por su deforestación. Ahora bien, no está demás tomar conciencia que siempre él % más alto de los costos de una inversión capitalista se traspasan al Estado o a los “ciudadanos” y esto mediante el ejercicio de ocultar o tergiversar gastos e informaciones relevantes; todo bajo el pretexto del “crecimiento económico del país” o de la “urgente necesidad de energía”, cuando en verdad, desde Aylwin hasta Piñera, los proyectos e inversiones solo han significado robo a los trabajadores y lucro para los monopolios.

Gobierno una gran empresa con muchas sucursales

El gobierno de la Alianza se comporta como una gran empresa, pero una empresa que arrancó diversificada o rápidamente ha sabido diversificarse. Hasta ahora, lo sabemos, los conflictos de interés han estallado en distintas áreas económica: las comunicaciones, el transporte, el futbol, las tragedias como el terremoto y los tsunamis, y ahora las hidroeléctricas; ¡Que increíble!

Antes de la votación que genero la ira y el rechazo popular, de la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA), tuvieron que inhabilitarse los Seremis de minería, de vivienda, de economía y medioambiente y junto con ellos sorpresivamente también lo hizo Eduardo Lagos Reyes director del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Además el Servicio Nacional de Geología y Minería, la Conaf y la Seremi de Planificación se encuentran en la mira de los tribunales por el posible delito de “falsificación ideológica de documento público y prevaricación administrativa”.

Sumando más hechos, tenemos el caso de Eduardo Morel, actual director suplente de Hidroaysén y gerente de la división de ingeniería y proyectos de Colbún, que es nada más y nada menos el cuñado de Piñera. Otro descaro y vergüenza, tiene que ver con los miembros de la COREMA que votaron favorablemente el proyecto. Antes de asumir sus actuales cargos, trabajaron directa o indirectamente para Hidroaysén, Endesa o Colbún. Entre ellos están Pedro Durán Ivanoff actual gobernador de la provincia General Carrera, Fernando Guzmán Espinoza Seremi de Economía, Victoria Moya Cáceres Seremi de Minería y Quemel Sade Barría Seremi de Obras Pública. Otro buen dato, es que la actual ministra del Medio Ambiente María Ignacia Benítez, trabajó en “Gestión Ambiental Consultores” realizando estudios de impacto ambiental de proyectos energéticos, incluidos los de Endesa. Y el ex ministro de Energía Ricardo Raineri, que antes de asumir su cargo, realizó en el contexto de desarrollo del proyecto Hidroaysén, un importante informe técnico para el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y lograr la alianza de Colbún con Endesa. Endesa ni tonta ni perezosa, se anotó un buen bono con el gobierno donando un millón de Euros para la Fundación Integra, que encabeza Cecilia More de Piñera. Y hace un año, Enersis representante de Endesa-España en Latinoamérica hizo una donación por la suma de 10 millones de dólares al Fondo Nacional de Reconstrucción. Como vemos entonces, en lobby los imperialistas en Chile, tampoco se quedan cortos.

¿Qué hacer?

A los trabajadores, a los sectores del pueblo, a los jóvenes, a las mujeres, a los profesionales, queremos decirle que, lo que nos acontece no es un conflicto entre depredadores del medio ambiente y ecologistas, entre extranjeros y chilenos. No, planteamos un rotundo ¡NO! Porque Hidroaysén es la expresión más patente de la lucha de clases en nuestro país, es la expresión más clara de las contradicciones entre la burguesía monopólica e imperialista y la clase obrera y el pueblo de Chile, es el antagonismo histórico entre la clase patronal rapiña y usurpadora y la clase trabajadora que crea riqueza y progreso social. En otras latitudes del planeta esta clase parasitaria invade y asesina por el petróleo, por el gas, por los minerales, por los alimentos. Aquí, en nuestro suelo se afana y también asesina por nuestras aguas, por nuestros ríos, por nuestros minerales.

Hay que despertar, debemos ponernos de pie, no debemos permitir más robos y saqueos en nuestro país. Los explotados, los oprimidos por el capital. Las víctimas del capitalismo, los afectados, los ofendidos ahora tenemos que decir: ¡¡BASTA!! No tenemos nada que esperar del Estado y del gobierno de los patrones.

A combatir con todas la fuerzas el robo y el saqueo de Chile
A luchar sin descanso por liberarnos de los parásitos y ladrones que nos gobiernan
A ponernos de pie y recuperar nuestro suelo y nuestras riquezas
Chile será para sus trabajadores y su pueblo.

MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA
SECRETARIADO NACIONAL

Chile, Mayo 2011

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Chile. Semillas con dueño: La situación actual y perspectivas

ARGENPRESS.info
viernes 20 de mayo de 2011

Lucía Sepúlveda Ruiz

Presento aquí el registro de plantas "patentadas", o en lenguaje oficial, plantas registradas por un obtentor, bajo normas del convenio internacional de "protección" de semillas UPOV año 78 y según lo dispuesto en la Ley 19.342, del año 1994, que creó el Registro de Variedades Protegidas. Toda la información es oficial al 31 de Marzo de 2011, del Servicio Agrícola y Ganadero SAG.

Estas variedades –más de 700 - cuentan con 15 a 18 años de protección según de qué especie se trate. La "protección" es lo que le permite al obtentor (la transnacional o la entidad que inscribió la planta en el registro) cobrar por esa semilla y paulatinamente irla imponiendo en el mercado. Como se verá, la inmensa mayoría de los obtentores son extranjeros, mayoritariamente de Estados Unidos, pero también los hay de Europa, Nueva Zelanda y otros. Ellos registran variedades híbridas pero también podría haber transgénicos para semilleros de exportación, aunque el registro del SAG no explicita esa distinción.

Aprobación ilegal

Recientemente el Senado aprobó la adscripción de Chile al Convenio UPOV 91, una versión actualizada del convenio de “protección” de semillas por el que se rige hasta ahora el país. Pero 10 senadores de la República plantearon al Tribunal Constitucional que esta aprobación fue ilegal en cuanto a los procedimientos, entre otras razones por omitir la consulta a los pueblos indígenas en un asunto que les atañe directamente. Los argumentos del gobierno son que este convenio protege los intereses de los medianos y pequeños agricultores chilenos e innovadores, a contrapelo de lo que ha ocurrido a nivel mundial con las variedades locales después que una transnacional monopoliza la semilla. En la India, por ejemplo, se han perdido miles de variedades de arroz debido a la imposición de las variedades “mejoradas” genéticamente. Las comercializadoras sacan del mercado las semillas tradicionales y deciden vender solo lo que les da mayor rentabilidad: sus semillas registradas.

Esa es la perspectiva de estas industrias que buscan ampliar sus metas de registro, mientras por otra parte en Chile se vive un proceso de fortalecimiento de la agricultura orgánica y en paralelo, cada vez más comunidades campesinas e indígenas e incluso colectivos en huertos urbanos, retoman los métodos agroecológicos y defienden su tierra de los efectos de los agrotóxicos. Ellos y muchos consumidores conscientes y madres preocupadas de la salud de sus hijos e hijas, están de vuelta de la llamada revolución verde que impuso el uso de plaguicidas y fertilizantes y no aceptan su segunda versión verde en clave de transgénicos, propagandizada por las empresas como la solución al problema del hambre y los bajos rendimientos.

Vía Campesina, un movimiento internacional de campesinos y campesinas de carácter autónomo, plural e independiente conformado por 148 organizaciones de 69 países de Asia, Africa, Europa y el continente americano, señala al respecto: “La industria ha ‘mejorado" las semillas para que no puedan ser cultivadas sin la ayuda de productos químicos dañinos, para que sean cosechadas con maquinaria pesada, y que soporten preservación artificial durante las largas distancias de transporte. Pero ha dejado de lado características importantes para nuestra salud …Las semillas han perdido su valor nutricional y están saturadas de venenos químicos; son la raíz de numerosas enfermedades crónicas y alergias generalizadas, así como de la contaminación de la tierra, el agua y el aire que respiramos.

En cambio, los sistemas campesinos de rescate, revalorización, conservación y adaptación local gracias a la selección y a la reproducción en los campos de los campesinos, así como los intercambios de semillas entre campesinos, mantienen y aumentan la biodiversidad genética del sistema alimentario mundial, y nos confieren también la capacidad y flexibilidad para afrontar ecosistemas diversificados, climas cambiantes y el hambre en el mundo. “

Variedades ya inscritas por Monsanto

En Chile, la insaciable transnacional Monsanto ya tiene inscritas en el Registro de Variedades gestionado por SAG 4 variedades de arveja, una variedad de cilantro, 4 de cebolla, 4 de poroto, 3 de lechuga, 4 de melón, 2 de tomate; a ello se agregan 4 de trébol, 2 de trigo y 3 de ballica (a través de ANASAC, cuya división de semillas pertenece a esa trasnacional).

El registro más numeroso en el país es el de frutales, en el que hay 382 variedades inscritas, la mayoría de ellas por empresas de Estados Unidos cuyo gobierno está entre los principales lobbystas en materia de propiedad intelectual y de transgénicos. Una variedad de damasco registrada por el Ministerio de Agricultura de USA fue autodenominada robada.

Apenas 3 variedades de frutales fueron inscritas por INIA. Todo el resto pertenece a empresas de Canadá, Nueva Zelanda, Israel, Sudáfrica, China y países europeos. Esto plantea desde ya dificultades para los investigadores chilenos que quisieran trabajar con plantas ya inscritas.

La uva "chilena"

El Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias INIA, de Chile, sólo ha registrado 2 variedades de vides, en forma provisoria. Cuatro de las variedades de las vides registradas por SAG pertenecen al Ministerio de Agricultura de Estados Unidos, dentro de un total de 21 registros de empresas del país de Obama. Asimismo existen 3 registros de vides de Israel, 3 de Sudáfrica y 1 de Australia.

Tres variedades de la yerba de San Juan (hiperico), un antidepresivo natural, están registrada por Kolster, de Holanda. En esta sección del registro del SAG no figuran, curiosamente, otras yerbas medicinales. Sí se puede ver que diversas empresas de Holanda han inscrito más de 70 variedades de Lillium oriental.

Especies Agrícolas

Ya están inscritas por otra parte las siguientes especies alimentarias y/o forrajeras: Alcachofa, Arroz , Arveja, Avena, Avena strigosa, Ballica híbrida, Ballica italiana, Ballica inglesa, Bromo, Cebada , Cebolla , Chícharo, Cilantro , Fréjol, Lechuga , Lenteja , Lupino, Maíz, Melón Orégano Papa Pasto ovillo ,Pepino , Quinoa Tomate, Trébol blanco , Trébol rosado, Trébol subterráneo ,Trigo candeal , Trigo panadero Triticale, y Zapallo italiano.

Especies Frutales

Arándano, Cerezo, Ciruelo, Damasco, Duraznero, Frambueso, Frutilla, Granado, Interespecífico de Prunus sp, Kiwi Limonero, Mandarino, Mango,

Manzano , Murtilla, Naranjo, Nectarino, Olivo, Palto, Peral, Portainjerto de Prunus sp, y Vid.

Especies Ornamentales

Alstroemeria Cala Crisantemo - Ficus benjamina Ficus elastica Ficus microcarpa Genciana- ristal -Hortensia- Huilli Ilex- Ilusión Lilium oriental-Rosa-Tulipán

Especies Forestales

Eucaliptus, Lenga ambas variedades registradas por el Instituto Forestal, adscrito al Ministrio de Agricultura.

En la web del sag se encuentra la información del detalle de los dueños de estas variedades ya registradas, incluidos además de los ya citados, empresas holandesas (flores), así como universidades y empresas norteamericanas. Esta es solo una parte de la información requerida por los distintos sectores sociales y ambientales activados por los proyectos que están poniendo en peligro la semilla campesina e indígena. Conocer el “estado del arte” de los obtentores actuales permitirá evaluar los futuros escenarios en que deberán actuar las organizaciones campesinas, los consumidores, ambientalistas, y en general quienes están por defender el derecho a que los chilenos dispongamos de alimentos sanos, que correspondan a nuestra cultura y culinaria, en lugar de que se nos imponga una dieta tóxica que beneficiará los bolsillos de las transnacionales que venden semillas transgénicas y plaguicidas.

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lunes, 16 de mayo de 2011

Acuerdo en el Senado para que Chile venda todas sus semillas


      
Adiós a las semillas
 http://www.cavila.cl/2011/05/13/adios-a-las-semillas/
Publicado el Viernes 13 Mayo 2011 a las 7:36 pm en la categoría  
Comunidad, Denunciante, Naturaleza, Portada 


ACTUALIDAD NACIONAL

Entre cuatro paredes, sin consultar con la ciudadanía, senadores aprobaron vender todas las semillas chilenas a la empresa norteamericana Monsanto.
La noticia pasó inadvertida en medio de las movilizaciones contra el proyecto Hidroaysén, registradas en Santiago, Valparaíso y otras regiones del país. Ni la televisión ni las radios ni menos la prensa escrita informaron sobre esta decisión que dejó a muchos estupefactos pues en la práctica significa una fuerte pérdida de soberanía.
En palabras simples, con el “acuerdo” de los senadores, la empresa norteamericana Monsanto, conocida en todo el mundo por su elaboración de semillas transgénicas, será la dueña de todos nuestros vegetales, hortalizas, frutas y verduras, de aquí a un corto plazo. Esto, porque la empresa poseerá las patentes de todos los tipos de semilla que existan en el país, por lo tanto, como dueña de la marca “tomate chileno” podrá cobrar derechos a todos quienes cultiven tomate pues usaron sus semillas para hacerlo.
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El asunto parece grave y muy grave. No se entiende cómo un grupo de senadores que supuestamente trabajan para el país, entregan a la venta algo tan sensible como las semillas: el inicio de toda la cadena alimenticia, de todo el ciclo, algo ancestral, que está en la tierra, y donde al menos culturalmente, reside gran parte de la escasa identidad que tenemos los chilenos como pueblo. Si lo pensamos en términos de soberanía, claramente el asunto constituye un mordisco importante a la bandera, el escudo y todo lo que se entiende por “patria”.
Cuando Chile aprobó su Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el poeta Armando Uribe señaló tajante en una entrevista que con ese acuerdo “nuestro país desaparece como tal y pasa a ser una colonia norteamericana”. Lo acusaron de alarmista, de loco, pero jurídicamente, Uribe – abogado de amplia trayectoria, experto en derecho minero – tenía toda la razón. Una de las cláusulas más importantes del TLC es que Chile no puede cambiar las “reglas del juego”, entiéndase, el capitalismo desregulado o neoliberalismo. Por lo tanto, las autoridades políticas chilenas están obligadas a responder a los requerimientos de las empresas norteamericanas, que llegan a “invertir” acompañadas de su embajador y el TLC bajo el brazo. No hay forma de impedirlo, y eso significa que un país ya no es soberano, ya no se manda solo: es una colonia dependiente.
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En este caso de las semillas, también, justamente, los defensores
del proyecto aludieron a los Tratados de Libre Comercio suscritos por Chile con Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, argumentando que estábamos obligados a firmar el convenio citado. ¿Para quién trabajan esos senadores? O hilando más fino, ¿quién financia sus campañas?
Más claro echarle agua, los gringos se compraron Chile y ahora la estamos viendo bien fea, arrasarán la Patagonia, desaparecerá Isla Riesco, nos quitaron las semillas, el campo y dentro de poco, el agua. ¿Qué nos va a quedar? Con una institucionalidad desaparecida, arrasada por el poder económico, sólo queda dar paso a una mera administración de los costos sociales del modelo de libre mercado, y seguir siendo una economía exportadora de materias primas.
Mucha gente se pregunta entonces ¿cuál es la diferencia entre esta democracia y la dictadura de los ’70 y ’80? Antes no opinábamos, ahora tampoco. El país se vende entero y a nosotros ni nos preguntan, pues nuestra constitución no considera el plebiscito como herramienta democrática. Aunque con el famoso TLC, aunque hubiera plebiscito, no valdría nada pues “no se pueden cambiar las reglas del juego”. ¿O quieren hacer enojar a EE.UU.?
obama
Así que ya lo sabe, si tiene semillas de algo, guárdelas como recuerdo, y ojo porque ahora Monsanto es el dueño de la tierra, y quien quiera cultivar en grande o en chico tendrá que comprarles a ellos las semillas o atenerse a las consecuencias: llega a tu casa la PDI, te confisca toda la cosecha, los cultivos y las plantaciones, te esposan y te acusan de ladrón, porque la semilla que usaste no es tuya, tiene dueño. Y es norteamericano.
lavega-central
Los senadores que votaron a favor de la venta de las semillas chilenas a Monsanto fueron: Carlos Cantero (Antofagasta, Independiente); los UDI Juan Antonio Coloma y Hernán Larraín (ambos de Maule), Pablo Longueira y Jovino Novoa (ambos de Santiago) y Jaime Orpis (Tarapacá); los RN Francisco Chahuán (Valparaíso), José García y Alberto Espina (ambos de Araucanía), Carlos Kuschel (Región de Los Lagos), Carlos Larraín (Valdivia), Baldo Prokurica (Atacama); y el PPD Eugenio Tuma (Araucanía). La cómoda abstención estuvo a cargo de los PS Camilo Escalona (Los Lagos) y Juan Pablo Letelier (O’Higgins), junto a los DC Hossain Sabag (BioBio), Patricio Walker (Aysén) y Andrés Zaldívar (Maule) y Antonio Horvath (Aysén RN). En contra: Ximena Rincón (Maule) y Jorge Pizarro (Coquimbo), ambos del PDC, junto a José Antonio Gómez (Antofagasta, PR), Alejandro Navarro (BioBio, MAS), y Jaime Quintana (Araucanía, PPD).
Lo que estos senadores acaban de aprobar es el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, UPOV 91.
La Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, UPOV, es una organización propiciada por las transnacionales comercializadoras de semillas y respaldada por los gobiernos, de la que Chile es parte. En los primeros años producían híbridos y hoy también transgénicos. Entre ellas están las empresas Monsanto –que controla más del 90% del mercado de la semilla transgénica- Syngenta, Bayer, y Dupont/Pioneer. Las ventas de semillas y plaguicidas les reportan enormes ganancias a costa de la destrucción de la agricultura campesina, remplazada por la agroindustria y los monocultivos de semillas transgénicas. El precio de los alimentos, según FAO, se encuentra actualmente en los niveles más altos de la historia.
El Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Convenio UPOV) ha sido modificado en tres oportunidades: 1972, 1978 y 1991. En Chile, el exitoso lobby empresarial para que nuestro país, firmante de UPOV 78, adhiriese a UPOV 91, fue encabezado por Monsanto a través de ChileBio con el apoyo de ANPROS (la asociación gremial de productores de semilla transgénica de exportación) y del Diario Financiero, virtual vocero del negocio de exportación de semilla transgénica. El gobierno y senado chileno finalmente se rindieron a la presión adicional del Presidente Obama, cercano a Monsanto, quien traía en su agenda de visita a Chile, el tema del respeto a la propiedad intelectual.
stencil-bicentenario
Publicado el Viernes 13 Mayo 2011 a las 7:36 pm en la categoría Comunidad, Denunciante, Naturaleza, Portada.