miércoles, 27 de mayo de 2009

Rechazo a privatización del mar chileno

http://www.elciudad ano.cl/2009/ 05/07/crece- como-bola- de-nieve- rechazo-a- privatizacion- del-mar-chileno/

Crece como bola de nieve rechazo a privatización del mar chileno

Rechazan negociación laboral que abre puertas para privatizar el mar a favor de compañías salmoneras
Este miércoles diputados y la organización sindical Conatrasal del norte de Chiloé, habrían llegado a un acuerdo que incluiría la elaboración en 2 a 3 meses de un artículo transitorio en la Ley de Pesca que abordará los temas laborales, como condición para aprobar las reformas. La oposición a estas negociaciones y a la creación de “barrios salmoneros” es apoyada por pescadores, sindicatos de puerto montt, comunidades indígenas, ONGs de medio ambiente y la naciente agrupación empresarial de productores de salmón Coho y truchas.

Ecoceanos News, Valparaíso, jueves 07 de mayo de 2009

Su rechazo total a las reformas a la Ley de Pesca y Acuicultura que entregan en propiedad extensas zonas marinas a los empresarios del salmón, y que se tramitan en la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, expresaron hoy la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales (Conapach), la Federación de trabajadores del salmón de Puerto Montt (FETRAINPES) , Comunidades Indígenas y el Centro Ecoceanos.

Según dirigentes sindicales, este miércoles diputados y la organización sindical Conatrasal del norte de Chiloé, habrían llegado a un acuerdo que incluiría la elaboración en dos a tres meses de un artículo transitorio en la Ley de Pesca que abordará los temas laborales, como condición para aprobar las reformas.

Sin embargo, los sindicatos de Puerto Montt, agrupados en la FETRAINPES, rechazan esta negociación porque no garantiza enfrentar los problemas de cesantía, dar seguridad a la mantención de las actuales fuentes laborales y generar nuevas iniciativas de ocupación de las mujeres y hombres provenientes de esta industria en crisis. A estas críticas se sumaron los pescadores, las comunidades indígenas y ONGs de medio ambiente.

Molestia causo además este jueves la publicación en el sitio web de la cámara de diputados la información acerca de que las reformas estarían aprobadas y la discusión pasaría al Senado. Sin embargo, el diputado Patricio Vallespín, afirmó a dirigentes sindicales que aún no se han aprobado las reformas.

La publicación en que aparece que el tramite en la Comisión de Pesca ha finalizado y que la discusión pasa al Senado se encuentra en esta dirección web:
http://www.camara. cl/pley/pley_ detalle.aspx? prmID=6757&prmBL=6365-21

NUEVA OPOSICIÓN
Al rechazo de las organizaciones de pescadores, comunidades costeras, trabajadores, asociaciones de mitilicultores, ONGs de medioambiente, se sumo ayer la oposición de la naciente Asociación Gremial de Productores de salmón Coho y Trucha.

Esta nuevo gremio, paralelo a la patronal Salmonchile, afirma que la definición de los tiempos de producción y descanso sanitario coordinados que se implementarán en los 35 barrios de concesiones como mecanismo para disminuir la diseminación del virus ISA y prevenir nuevas enfermedades virales y bacterianas, terminarán con la producción de coho y truchas de las pequeñas y medianas empresas salmoneras.

Las producciones de salmón coho y truchas concentran cerca del 40% de las exportaciones totales de la industria salmonera en Chile.

El presidente de esta Asociación, Julio Traub, dijo a El Diario Financiero que las autoridades “están actuando de acuerdo a lo que dice SalmonChile, que agrupa a las grandes empresas salmoneras y que cultivan salmón del Atlántico, y a nosotros nos han dejado de lado con un problema que no es nuestro y que no fue causado por nosotros”.

La aprobación de la “Ley Sandoval” es clave para que el sistema bancario nacional e internacional inicie la postergada renegociación de la deuda de 2.500 millones de dólares que tienen las grandes compañías salmoneras.

Esta modificación a la legislación pesquera y de acuicultura le permitirá a los bancos tener asegurado la hipoteca de las concesiones salmoneras que el Estado entregó gratuitamente a los salmoneros. Además permitirá activar el aval que el Estado comprometió utilizando dineros de los contribuyentes chilenos, para respaldar el multimillonario crédito de 450 millones de dólares que el sistema financiero otorgará a las empresas salmoneras deudoras.

NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL MAR
Para los pescadores artesanales, este proyecto privatizador, viola el artículo 47 de la Ley de Pesca, donde se deja constancia que la franja de mar territorial de 5 millas y las aguas interiores de nuestro país se reservan para las actividades de la pesca artesanal.

Cosme Caracciolo, secretario general de la Conapach dijo que “los pescadores mantienen su fuerte oposición a las reformas salmoneras. La presidenta Bachelet no puede avalar que los empresarios y la derecha política aprueben este abusador proyecto que comienza a privatizar las zonas marinas”.

Frente a esta discusión, el diputado (DC) Patricio Vallespín dijo a Ecoceanos News que “estamos trabajando con el diputado Fidel Espinoza en como perfeccionar el contenido de la iniciativa y como garantizar aspectos laborales, y seguramente la próxima semana se va a dar la discusión del proyecto en la Comisión de Pesca”.

Consultado por como se incorporan los temas laborales en una modificación a una ley sectorial como la de pesca, Vallespín dijo que “tenemos mecanismos, ya que existe un acuerdo en esta materia a través de un artículo transitorio, el que se utiliza en muchas legislaciones, el cual establecerá un estatuto laboral para la salmonicultura como existe para otras actividades productivos del país”.

Agregó que dicho estatuto pretende “resguardar las condiciones de trabajo en materia de higiene y seguridad, de manera de tener un soporte complementario para la legislación laboral”.

Vallespín aseguró que la iniciativa ya cuenta con el respaldo de la CONATRASAL y la CUT de las Provincias de Llanquihue y Chiloé, quienes ayer habrían firmado un acuerdo con el Ministerio del Trabajo y con Felipe Sandoval, representante del Ministerio de Economía.
Frente a este acuerdo, el presidente de FETRAINPES y representante de la Central Unica de Trabajadores (CUT), Ricardo Casas, afirmó que la privatización del mar vía los barrios salmoneros, “no es una solución para la crisis laboral y social que afecta a la Región”.

“No apoyamos la modificación a la Ley de Pesca, los diputados están haciendo el trabajo de los empresarios y la CONATRASAL solo representa a un sector de los trabajadores de Chiloé y no pueden usar a esta organización para obtener el aval para implementar la privatización del mar”, dijo a Ecoceanos News Ricardo Casas.

El presidente de FETRAINPES agregó que “Creemos que es poco confiable que se prometa un artículo transitorio para elaborarlo en 60 días más. Claro, aprobarán las modificaciones con la promesa de mejorar las condiciones laborales en 60 días más, eso no lo creemos, pues nada garantiza que ese artículo transitorio o protocolo laboral solucione la crisis de cesantía o asegure la protección del trabajo”.

PIE EN EL ACELERADOR Y PISTOLA EN EL PECHO
Por su parte el Director de Ecocéanos, Juan Carlos Cárdenas, afirmó que “desde el 8 de enero que intentan modificar la Ley de Pesca y Acuicultura para beneficiar a los grandes empresarios salmoneros y bancos acreedores. Los nulos resultados han obligado a sus promotores a tener que maquillar o endulzar el proyecto para que sea aprobado en el parlamento a como sea lugar”.

Cárdenas agregó que “han ideado el mecanismo de negociar bilateralmente con diversos sectores para la incorporación de artículos transitorios y el ofrecimiento de apoyo financiero a sectores de trabajadores, pequeños productores o cúpulas sindicales”.

Por su parte la ONG internacional Oceana afirmó que “el actual proyecto de ley no entrega herramientas, enfoques ni recursos suficientes para cuidar los ecosistemas de los que depende la salmonicultura. Más bien busca facilitar la constitución y ejecución de garantías sobre las concesiones y autorizaciones de acuicultura, por sobre otras consideraciones fundamentales como las ambientales”.

La ONG agregó que es “imprudente que el proyecto de ley disponga del reordenamiento de las concesiones acuícola a través de barrios sanitarios, sin contar con información científica elemental que permita realizar una acertada evaluación sobre la conveniencia de permitir el desarrollo de dicha actividad.

Artículo publicado por Ecoceanos bajo el título: Rechazan negociación que abre puertas para privatizar el mar a favor de compañías salmoneras

martes, 5 de mayo de 2009

La "pandemia desinformativa"


¿Quién los controla?: La manipulación mediática con la psicosis de la "gripe porcina"

Sábado 2 de Mayo de 2009

(IAR Noticias) 01-Mayo-09

La psicosis mundial instalada mediáticamente con la pandemia de "gripe porcina" revela una vez más el poder y los alcances de los grandes consorcios informativos como manipuladores y generadores de conducta masiva a escala global. La información científica que relativiza y minimiza el carácter "pandémico" de la epidemia pierde relevancia y es puesta como un elemento de segunda importancia frente a informes superficiales y "catastróficos" lanzados por la corporación mediática en su afán de lucro y de rating.

Por Manuel Freytas (*)

manuelfreytas@ iarnoticias. com

Informe especial

Las grandes cadenas mediáticas internacionales así como los monopolios locales de la información (a nivel países), no obstante ser empresas comerciales que funcionan sujetas a la ley de rentabilidad capitalista, carecen de una normativa reguladora de sus actividades como la que tiene cualquier empresa de mercado.

En cualquier lugar del planeta (tanto en los países centrales como periféricos) el proceso de fabricación y distribución de la información, no está motivado por la necesidad de "informar" sino por la necesidad capitalista de vender noticias (el producto).

Para ello los medios de comunicación (al igual que cualquier empresa capitalista) generan necesidades masivas de consumo en la sociedad (el mercado), y trazan estrategias informativas destinadas a favorecer su crecimiento empresarial y posicionarse para competir con éxito en el mercado (la búsqueda de ganancia).

No obstante esta realidad, la actividad de los medios de comunicación (uno de los rubros más rentables de la economía capitalista) , integrantes privilegiados del establishment económico, está rodeada de una aureola de "misión social" que los exime de cualquier crítica o investigación sobre sus métodos para recabar (fuente), interpretar (procesamiento) y difundir información (comunicación pública).

Ningún gobierno, partido político u organización social del sistema (que se valen de los medios para conseguir legitimidad social) se atreven a enfrentar el poder omnímodo de la corporación periodística por temor a ser lapidados o convertidos en "leprosos sociales" a través de la manipulación informativa.

Y hay otra situación que convierte en "intocables" a los medios de comunicación: Su altísimo potencial formador y orientador de conducta social a escala masiva (conseguido a través de la manipulación informativa) los convierte en la columna vertebral de las estrategias de dominio del sistema capitalista a escala global.

Esta es la razón principal por la cual en ningún país del mundo (y consecuentemente a nivel internacional) no existen normas reguladoras ni tribunales de juzgamiento para el funcionamiento de las empresas periodísticas mitificadas como medios al "servicio del bien social".

De manera tal que las grandes empresas periodísticas que hegemonizan el rol de "formadores de opinión publica" son las únicas que gozan de "libre mercado ilimitado", y sus informaciones y formas de "informar" también gozan de impunidad ilimitada.

Esto explica porqué las grandes cadenas "informativas" internacionales (y los medios locales) han creado con total impunidad una psicosis mundial con el contagio del virus de "gripe porcina", que -hasta ahora- ninguna autoridad u organización internacional ha definido con claridad de qué se trata en realidad.

Hasta el momento, ni los gobiernos ni las organizaciones internacionales de la salud han logrado describir ni probar con precisión el origen, la veracidad de que los casos detectados sean efectivamente de "gripe porcina", ni el grado de gravedad y alcance internacional que puede tener la epidemia.

No obstante, la maquinaria mediática internacional ya creó una psicosis mundial y el aislamiento de países y sociedades enteras (como es el caso de México) sembrando el terror con grandes titulares e imágenes sobre el "avance indetenible" del virus a escala global.

Manipulación y realidad

Contradiciendo más de una semana de bombardeo mediático con la "pandemia porcina", el jueves la Organización Mundial para la Alimentación y Agricultura (FAO) reveló que hasta el momento no hay pruebas que demuestren que el cerdo sea el agente responsable del brote de gripe porcina que ha causado la muerte de personas en México, y centenares de hospitalizados en Estados Unidos y otros países.

"Actualmente, no existen ningún tipo de pruebas que demuestren que el virus de la gripe AH1N1 que se tramite de persona a persona esté relacionada por el contagio de cerdos en México o en otros países del mundo", subrayó un comunicado de la FAO a la prensa.

De acuerdo con el informe, a partir de las investigaciones y las conclusiones formuladas por científicos, el consumo de carne de cerdo o derivados no son elementos de riesgo para contraer el virus.

La información de la FAO se agrega al dato de que en Latinoamérica no se ha confirmado ningún caso de la enfermedad fuera de México, en donde de las176 víctimas fatales causadas por la epidemia, sólo nueve -según las autoridades sanitarias- fueron causadas por la llamada "fiebre porcina".

Por otra parte, la OMS informó el jueves que ha dejado de utilizar el término "influenza porcina" para evitar la confusión en torno al peligro de contagio que podrían tener los cerdos. En vez de ello, sugiere que se deber referir al virus por su nombre científico "Influenza A H1N1".

Además, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gregory Hartl, reconoció el martes que este organismo todavía no sabe por qué la gripe porcina está siendo más grave en México que en otros países donde se ha detectado, al tiempo que precisó que la agencia de la ONU no es partidaria de que se impongan restricciones de viaje o se cierren fronteras.

Un reputado científico argentino, el doctor Daniel Stamboulian, miembro fundador y presidente de la Fundación del Centro de Estudios Infectológicos (Funcei), dijo a Reuters que "La aparición de casos de un nuevo tipo de gripe puede continuar en todo el mundo, pero eso no debería generar pánico debido a que fuera de México el virus está evolucionando como una gripe clásica".

"Lo que tenemos que tener presente es que esta gripe porcina se está comportando, salvo en México, como una gripe estacional y no como una gripe virulenta como es la gripe aviar", señaló el experto epidemiólogo.

No obstante la impresionante cantidad de especialistas que (a nivel local e internacional) se plantean dudas sobre el origen y los verdaderos alcances de la epidemia, y los números oficiales de los infectados (la mayoría de los cuales son "sospechados" de portar el virus) que desautorizan la calificación de "pandemia", los consorcios mediáticos continúan sembrando el pánico mundial en sus pantallas y titulares.

Es más, las información científica pierde relevancia y es puesta como un elemento de segunda importancia frente a la búsqueda del rating con informes superficiales y "catastróficos" que son avalados por la complicidad de muchos gobiernos que buscan situarse del lado del "consenso social" y no ser deslegitimados por la corporación mediática.

De esta manera, y sin datos científicos objetivos que lo justifiquen, las grandes cadenas internacionales y los medios locales crean paradojalmente una sensación de "catástrofe sanitaria" y desatan un riesgo de "ingobernabilidad mundial" del sistema por medio del cierre de fronteras y de aeropuertos que "aísla" y paraliza económicamente a los países, como es el caso de México.

La paradoja "desestabilizadora"


Más allá de sus orígenes y posibles estrategias de aprovechamiento (comercial o militar), la conmoción causada por una posible contaminación global del virus amenaza con un impacto mortal sobre las economías en crisis del sistema capitalista.

En el mundo de los macroeconomistas del sistema ya no importan demasiado las teorías sobre el origen de la pandemia: La principal preocupación reside hoy en su duración, la cantidad de países y de continentes que pueda afectar, y el impacto que tendrá finalmente sobre una economía global en recesión, principalmente en EEUU, estrechamente ligado a la economía mexicana que hoy afronta el mayor riesgo de desaceleració n impulsada por la emergencia y el aislamiento mundial.

A su vez, la psicosis mundial instalada mediáticamente con la pandemia de "gripe porcina" revela una vez más el poder y los alcances de los grandes consorcios de comunicación como manipuladores y generadores de conducta colectiva a escala global.

Curiosamente, esta vez los consorcios mediáticos, por afán de lucro y de rating, rompieron con la lógica de preservación de la "gobernabilidad del sistema" (del cual forman parte como corporación económica) y están poniendo en riesgo los pilares del "orden" y la "estabilidad" económica del capitalismo, con su manipulación acentuada de "terrorismo bacteriológico" para generar rating.

No deja de ser una tendencia suicida: la gran tajada de rentabilidad de los conglomerados mediáticos es aportada por los grandes consorcios bancarios, industriales o de servicios (en crisis), que conforman la porción mayoritaria de la "torta" publicitaria pautada comercialmente en los monopolios de la información.

Una extensa y generalizada epidemia de influenza porcina podría afectar la recuperación de la economía global, e incluso prolongar y acentuar la recesión mundial, es la opinión que predomina entre los principales analistas económicos.

De manera tal que, esta vez, el brote psicótico mundial inducido y manipulado con el contagio de la gripe porcina, conspira contra la propia supervivencia económica de los conglomerados mediáticos que extraen sus rentabilidad capitalista de las grandes empresas y bancos en crisis.

¿Se suicidan por afán de lucro y de rating los gendarmes del control social a escala global?

¿Quién controla a los grandes controladoradores impunes de conducta masiva?, es una pregunta que se formulan los que conservan algún resto de raciocinio y de reflexión frente a la alienación mediática.

Por ahora hay un dato: Como consecuencia de la psicosis con la gripe porcina, no son pocos los legisladores republicanos y demócratas USA que están reclamando una mayor regulación y control de la información periodística en aquellos aspectos que toquen ámbitos específicos de la "seguridad nacional".

Según The Washington Post, ya hay borradores de proyectos de ley, sobre todo en las áreas de las pandemias y de las catástrofes naturales.

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(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Ver sus trabajos en Google

y en IAR Noticias.

http://www.iarnotic ias.com/2009/ secciones/ contrainformacio n/0025_pandemia_ desinformativa_ 01may09.html




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domingo, 3 de mayo de 2009

La culpa del modelo neoliberal en la epidemia de influenza porcina



Todo esto pone de manifiesto la preeminencia de las ganancias sobre la vida humana. Las grandes empresas transnacionales y nacionales de producción de carne de cerdo, pollo y huevos, pueden saltarse normas y reglamentos, aún a riesgo de la salud y vida de la población. De nada valen las denuncias y exigencias de quienes siendo afectados reclaman la verificación sanitaria y el diagnóstico oportuno de los males que les aquejan. El sistema sanitario, de vigilancia tanto a nivel veterinario como humano, puede hacerse de la vista gorda para permitir a las empresas respectivas seguir con el negocio. Por eso podemos decir que la presente crisis sanitaria es expresión también de la irracionalidad capitalista y señal de una crisis civilizatoria, como lo muestran los resultados de la producción industrializada de cerdos y aves para la alimentación.



Declaración del PRT ante la epidemia de influenza en México


La emergencia sanitaria que se vive estos días por la epidemia de influenza tiene importantes repercusiones políticas y sociales, además de las consecuencias en la salud públicas, que requieren ser explicadas en medio de la confusión y desconfianza que generan las contradictorias versiones gubernamentales. Se requiere también abrir paso a la información científica, a la verdad y a la crítica política.


Una epidemia prevenible

El 24 de abril de 2009, hace escasamente 8 días, el Secretario de Salud, José Ángel Córdoba Villalobos, y el espurio Felipe Calderón, declararon emergencia sanitaria por una epidemia de influenza porcina que ha cobrado ya muchas vidas y se extiende por varios estados de la República Mexicana. Esta declaración, hay que decirlo, ha sido tardía y la serie de medidas que se han implantado, aun cuando apuntan en el sentido correcto, son limitadas y se acompañan de amenazas a libertades democráticas (como la posibilidad de allanamientos en hogares en los cuales se sospeche que hay enfermos de influenza) y se orientan en el sentido de una visión autoritaria y prepotente tanto a nivel político como del propio sistema de salud. Este último ha mostrado, como el gobierno ante situaciones de desastre, su incapacidad para dar respuesta a situaciones críticas que demandan respuestas amplias y eficaces (sismos del 85 e inundaciones o huracanes que han azotado el territorio nacional: Cancún, Tabasco, Chiapas, Sinaloa).

La epidemia actual de influenza porcina estuvo precedida de múltiples advertencias de expertos y pobladores de localidades en las cuales están emplazados grandes complejos de producción cárnica de cerdo y de aves, particularmente La Gloria, en el estado de Veracruz. El gobierno, no obstante, hizo oídos sordos, respondiendo incluso con mano dura y reprimiendo a quienes se atrevieron a levantar sus voces de denuncia, exigiendo tan sólo la realización de verificaciones sanitarias y la aplicación de la norma de producción y vigilancia epidemiológica en granjas de producción avícolas y porcinas.

Pero además, al principio de la epidemia, el gobierno minimizó su importancia, declarando que no había nada de que preocuparse. Un día antes de la declaración de la emergencia sanitaria declaraba que se trataba sólo de casos de influenza estacionaria (otro catarrito como el de la neumonía económica) y ocultó información que entró en contradicción con los datos que hizo públicos la Organización Mundial de la Salud, declarando alerta sanitaria mundial, en el nivel 3 de una pandemia.

Nuevamente, la población ha sido engañada y desconfía de las versiones gubernamentales y sus medidas, pero esto no es gratuito. Paralelamente, también se ha desarrollado una amplia red de acciones y de intercambio de experiencias, que muestran, como sucedió en los sismos de 1985 en la Ciudad de México, el alto grado de solidaridad y compromiso que esta nación y sus habitantes, particularmente los de abajo, son capaces de lograr y desarrollar. Un nuevo mundo se abre paso, solidario, humanista, respetuoso de las diferencias y sumamente creativo, que confronta al mundo de los magnates y gobernantes corruptos. Entre los afectados, en sus barrios, unidades, en la plaza y en sus organizaciones sociales, los trabajadores, las amas de casa, los estudiantes, los profesionales de la salud que se ven cara a cara con el dolor y la necesidad de enfermos, familiares y amigos, se apoyan, comentan, idean respuestas y explicaciones, y se identifican. De estas acciones, de esta experiencia, surge la conciencia de la necesidad del cambio, de la construcción de un nuevo sistema sanitario, de un orden diferente, de otro México, posible y ya necesario, un México que atienda en primer lugar las necesidades de las mayorías, que priorice la vida sobre las ganancias, que atienda a su cultura, sus métodos de organización y que favorezca la iniciativa colectiva para hacer frente a la adversidad y a un mundo donde los de arriba, los grandes empresarios y su gobierno, nos confrontan día a día.

El Partido Revolucionario de los Trabajadores se compromete con esta perspectiva, con las acciones preventivas de contención de la epidemia y el apego al respeto irrestricto de los derechos humanos y las libertades democráticas, que construya un nuevo sistema de salud, que responda eficaz y oportunamente a este reto, y llama a castigar a los responsables de esta respuesta tardía que ha cobrado vidas que pudieron salvarse, y sufrimiento que pudo evitarse. El Secretario de Salud debe ser destituido de su cargo y proceder a una investigación profunda de las causas y medidas de prevención y control que habrán de implantarse, para que ésta, como otras catástrofes sanitarias y “naturales”, dejen de cobrar vidas humanas y causar sufrimiento a miles de personas, como ha sido la norma, sobre todo, en las últimas tres décadas, las de la imposición del modelo neoliberal en México y en el mundo.

Antecedentes

El 4 de abril de 2009, La Jornada publicó un artículo sobre la lucha de la comunidad La Gloria con la foto de un niño en una manifestación sosteniendo una pancarta con un dibujo de un cerdo y la leyenda: “Peligro, Granjas Carrolls” (Andrés Timoteo, “Alerta epidemiológica en Perote por brote de males respiratorios”. La Jornada, 4 de abril de 2009). Esta manifestación fue precedida de una investigación realizada por autoridades de salud locales, que encontraron a finales de 2008 que más del 60 por ciento de la población había cursado con una infección respiratoria atípica de origen desconocido. Desde marzo, de hecho, se habían presentado casos de infección respiratoria atípica en Perote y luego en Jalapa, a los cuales los sistemas de alerta no prestaron la atención necesaria. Según María Montoya, del Centro de Investigación en Sanidad Animal de Barcelona, el tiempo que se tardó en identificar el tipo de gripe pudo ser determinante en los fallecimientos y la evolución de la epidemia (María Sainz, “Por qué sólo están muriendo personas por gripe porcina en México”. El Mundo, 28 de abril de 2009). No fue sino hasta los primeros días de abril que se reconocieron, incluso tardíamente, los primeros casos de influenza porcina. Inicialmente también fueron mal diagnosticados, pues al principio se reconocieron como infecciones respiratoria por virus tipo A:H2N3. Pero la sangre conservada de un niño de 4 años fue nuevamente analizada y se corrigió el diagnóstico serológico. El serotipo infeccioso había sido en realidad del tipo A:H1N1, el responsable de la actual epidemia. Antes incluso de estos hallazgos, se ocultó información sobre brotes de gripe aviar en granjas de producción avícola de la empresa Granjas Bachoco (Piden cerco sanitario ante epidemia, SPI/ElGolfo. Info, 24 de abril de 2009:
http://www.elgolfo. info/web/ lo-mas-nuevo/ 37017-piden- cerco-sanitario- ante-epidemia- .html), aunque tal brote se ocultó a la población.

Se sabe ahora que el virus de la influenza porcina cuenta con componentes genómicos humanos, porcinos y aviarios, lo cual hace pensar que hubo transferencia genética del virus entre distintas especies. Esto es más que factible en las condiciones de producción de las grandes empresas cárnicas de cerdo y las granjas avícolas, que se encuentran enclavadas en la zona de Perote, en Veracruz, pero esta advertencia se ha hecho ya en muchos lugares en el mundo. Si este virus es de origen local o importado, es lo de menos, el hecho es que en estas granjas se dan las condiciones de reproducción del virus y de transferencia genética que brindan la oportunidad para el surgimiento de epidemias de este tipo. No obstante las dos llamadas de atención que se dieron en la zona, con la denuncia de los pobladores por la presencia de una afección respiratoria anómala cerca de Granjas Carrol y luego del brote de gripe aviar en las granjas avícolas, el sistema sanitario de alerta epidemiológica no reaccionó sino hasta la diseminación de la enfermedad y la presencia de casos graves de neumonía atípica, con varios muertos, en otras entidades, particularmente la Ciudad de México, que por su densidad poblacional permite la difusión amplia y rápida, ante la falta de medidas de prevención oportunas.

Una reacción tardía de las autoridades

Las primeras declaraciones del Secretario de Salud, en el sentido de que se trataba de influenza estacional y que la evolución de los casos no era de preocupar, retardaron la respuesta ante lo que era ya una emergencia sanitaria. Por si fuera poco, las estadísticas presentadas en México diferían de las que posteriormente dio a conocer la Organización Mundial de la Salud, una vez que se presentaron casos en otros países, particularmente Canadá y Estados Unidos, pero también en el Estado Español, Gran Bretaña y Nueva Zelanda, a los que han seguido otros países. La presencia de estos casos allende las fronteras de México motivaron la declaración del nivel 3 de pandemia en un principio y luego nivel 4 (epidemia internacional en la cual ya hay presencia de casos que no son sólo importados sino que se han dado por contagios locales –caso particularmente de estados Unidos y el Estado Español—y la afectación de países de al menos dos regiones del mundo). Una vez que estalló el conflicto de las cifras, y ante la presión internacional y de la opinión pública nacional, al gobierno mexicano y al Secretario de Salud no le quedó otra que declarar la alerta sanitaria y poner en marcha una serie de medidas tendientes a controlar la diseminación de la enfermedad.

Todo esto pone de manifiesto la preeminencia de las ganancias sobre la vida humana. Las grandes empresas transnacionales y nacionales de producción de carne de cerdo, pollo y huevos, pueden saltarse normas y reglamentos, aún a riesgo de la salud y vida de la población. De nada valen las denuncias y exigencias de quienes siendo afectados reclaman la verificación sanitaria y el diagnóstico oportuno de los males que les aquejan. El sistema sanitario, de vigilancia tanto a nivel veterinario como humano, puede hacerse de la vista gorda para permitir a las empresas respectivas seguir con el negocio. Por eso podemos decir que la presente crisis sanitaria es expresión también de la irracionalidad capitalista y señal de una crisis civilizatoria, como lo muestran los resultados de la producción industrializada de cerdos y aves para la alimentación.

La falta de confianza de la población

Por otra parte, los antecedentes de manipulación de información y fraudes (recuérdese tan sólo la “elección” de Calderón o “el catarrito” de la crisis económica), para no hablar de los fiascos en prevención y control de enfermedades transmisibles en nuestro país (cólera, dengue, tuberculosis y paludismo), hacen que la población desconfíe y rechace las versiones oficiales y dé respuestas autónomas, pues además ha habido contradicciones en las declaraciones y ocultamiento de cifras. Así es como, no obstante la campaña de miedo y la inclusión entre las medidas preventivas de acciones que vulneran los derechos humanos y libertades democráticas (como la posibilidad de allanamiento de hogares que se plantea podrán realizarse en caso de sospecha de enfermedad, para proceder con el diagnóstico y aislamiento) , la respuesta de la población ha sido ejemplar, especialmente en la Ciudad de México. Las dudas entre la población al respecto tienen que ver con una explicable, justificable y correcta desconfianza hacia las versiones gubernamentales, especialmente por la experiencia con este gobierno espúrio. La legítima desconfianza hacia el gobierno ha llevado a algunos a pensar que estábamos frente a una invención que obedecía simplemente a fines manipulatorios, aunque se trata de una epidemia real, pero que es enfrentada autoritariamente, buscando fortalecer las medidas policiacas y represivas, manipulando la información para desmovilizar y fomentar una visión de soluciones individualistas y de encierro en las casas familiares.

Una vez reconocida la epidemia y que se declaró la emergencia sanitaria, las medidas de prevención y control han sido acatadas por la población, promoviéndose entre las comunidades y las organizaciones sociales la información y la implantación de las acciones pertinentes. Compromiso y solidaridad han marcado el comportamiento de la Ciudad de México en particular, gestándose una dinámica que apunta a otra forma de organizar la vida cotidiana y la interacción humana, pero esto también ocurre en localidades de menor tamaño. En todo caso, dados los recursos sanitarios con que cuenta el Distrito Federal, e incluso la firme respuesta del gobierno capitalino, las medidas de control han impactado sobre la diseminación, no sin algunos contratiempos y fallas de atención e incluso discriminació n en sectores de trabajadores desprotegidos, como los outsourcing de limpieza, seguridad o mantenimiento, que siendo población trabajadora de escasos recursos y sin prestaciones sociales ha tenido que enfrentar las peores condiciones para atenderse en casos de enfermedad. Finalmente el acceso al servicio de salud y la calidad del mismo son diferenciadas según el estrato social de quien enferma.

Al mismo tiempo, como resultado de la campaña que introduce el miedo se produce también una reacción “antichilanga” (contra los habitantes de la Ciudad de México) en algunas zonas del país (un par de automóviles con placas del DF fueron apedreados en el estado de Guerrero, por ejemplo), paralela a las medidas discriminatorias contra los mexicanos en el extranjero. Es ésta una reacción equivocada, con profundas raíces reaccionarias y racistas, que debe hacerse a un lado pues se trata de un fenómeno convirtiéndose en pandemia no atribuible a una ciudad, un país o una raza en particular, sino a la irracionalidad capitalista que pone por delante las ganancias sobre la salud de la población y la responsabilidad e ineficacia de un gobierno, sin legitimidad y opuesto a los intereses de la mayoría del pueblo por su entrega a los intereses de una minoría de capitalistas nacionales y extranjeros, que enfrenta la crisis con más medidas autoritarias, represivas y policiacas.

Tras un primer momento en que la Secretaría de Salud emitía comunicados en que daba cifras de casos confirmados y sospechosos (es decir de aquéllos –los sospechosos—que presentan signos y síntomas compatibles con la influenza y sus complicaciones –neumonía atípica grave--, éstos no han tenido una verificación por exámenes de sangre --inmunoanálisis con serotipificació n específica, en la cual se reconoce la presencia del virus en el individuo--, lo cual hace la disparidad de cifras entre enfermos y muertos confirmados y sospechosos) , ahora sólo está dando las cifras de confirmados, reduciendo así la impresión del impacto de la epidemia y, de hecho, ocultando información nuevamente. No obstante esto, la proporción de muertos entre los enfermos (tasa de letalidad) ha mostrado un comportamiento diferenciado, tanto a nivel de distintas entidades en nuestro país, como sobre todo a nivel internacional. En México, la tasa de letalidad más baja se da en el Distrito Federal, en tanto que la más alta se presenta en San Luis Potosí, al menos hasta cuando teníamos mayor información; por otra parte, en Estados Unidos y Europa esta misma tasa es mucho menor que en México. Dado que esta epidemia está provocada por un nuevo virus, difícilmente puede pensarse que esta diferencia obedece a cambios en la susceptibilidad de los pobladores de los distintos países o regiones de México, más bien debe pensarse que esta diferencia da cuenta de deficiencias en la calidad de la atención, ya sea por dificultades de accesibilidad (que retrasan la consulta en una institución de salud, acudiendo en fases avanzadas de la enfermedad) o deficiencias en la calidad misma de la atención (ya sea por falta de recursos humanos, diagnósticos o terapéuticos, una vez que se ha atendido: en el DF se han presentado casos de niños –aunque también ha pasado con adultos y no sólo en el DF, pero aquí fluye más rápido la información-- que han sido mal diagnosticados y no son internados a tiempo, cuando vuelven lo hacen en condiciones más graves; dos de ellos, al menos, han muerto).


El modelo neoliberal y sus implicaciones en salud

Si bien ante un brote como éste, en que el agente infeccioso es nuevo en cuanto a su perfil inmunogénico, y habría que producir una nueva vacuna, el gobierno mexicano ha dado pasos desde el gobierno de Salinas de Gortari para impedir una respuesta propia, nacional, ante una emergencia, desmantelando la planta productora de vacunas, que era de propiedad federal. En la década de los años 50´s y 60´s, México contaba con laboratorios que producían la mayor parte de las vacunas que se consumían. Los instituto de Higiene y Virología tenían esta capacidad productiva, pero desde el gobierno de Salinas y luego en el de Ernesto Zedillo está capacidad se desmanteló, fusionando laboratorios y luego creando una paraestatal llamada Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México, SA de CV (Birmex). Esta institución produce tan solo dos vacunas de las 12 del esquema básico de vacunación (Thelma Gómez, “México desoyó a la OMS”. El Universal, 30 de abril de 2009).

Los antecedentes, así como el volumen y calidad de la investigación en virología, inmunología, genómica y biología molecular dan cuenta que en México existe la capacidad científica y tecnológica para producir las vacunas requeridas; pero el gobierno ha preferido importarla y beneficiar con ello a laboratorios transnacionales, en una franca política de sumisión tecnológica y científica, que tiene implicaciones sanitarias evidentes. Países como Brasil y Cuba, por el contrario, han invertido para mantener su autosuficiencia en este campo, mostrando con ello que tal dependencia y la condición “tercermundista” obedece más bien a elecciones de política económica y prioridades marcadas por apego a un modelo: el neoliberal.

En estos momentos la producción de una vacuna se hace necesaria, aun cuando esto tome varios meses y no se pueda con ella prevenir el brote actual. Será, no obstante, de suma utilidad para prevenir tanto en otros países como aquí mismo en México futuros brotes y extensión a otros estados, para evitar la repetición de una epidemia. Además, será necesario redoblar esfuerzos y hacer cumplir las normas de verificación y reglamentos de vigilancia sanitaria en la producción de cárnicos (no sólo puercos y aves, por cierto), pues este fenómeno tiende a generalizarse en todo el emporio del agrobusiness, que pone a la sociedad a la cola de las prioridades del mercado, por ejemplo en la producción de caña de azúcar y maíz para la producción de etanol para generar energía eléctrica, y la introducción de transgénicos en un campo afectado por la importación de maíz y otros productos agrícolas en el marco del Tratado de Libre Comercio.

Se vive en este terreno también las consecuencias de estos años de política neoliberal que ha reducido la inversión en investigación científica como parte de un modelo educativo mercantilizado y los diversos procesos de privatización de los servicios de salud y seguridad.

Pero no todo es negativo. Muchas organizaciones de trabajadores han manifestado su apoyo a las medidas de control de la epidemia y de prevención, no sin hacer críticas a los aspectos reprobables del accionar del gobierno y la Secretaría de Salud. Este Primero de Mayo, cuando normalmente miles de trabajadores saldrían a las calles a mostrar su descontento ante las consecuencias nefastas de la crisis económica y la respuesta y orientaciones que el gobierno ha implantado, se ha optado por seguir las medidas preventivas que plantean evitar, en primer lugar, la exposición al contagio con la aglomeración de multitudes, incluso pequeños grupos, posponiendo unos días la movilización o realizando otros actos de protesta, al tiempo que en otras ciudades, como en Cuernavaca, sí se realizó la manifestación en las calles. Las medidas de paro parcial de la actividad económica han provocado reacciones solidarias de diverso tipo entre la población, como para el cuidado de los niños, en la misma casa, al compartir en la pareja o la familia extensa, los vecinos, por turnos, su atención. Los grandes almacenes de autoservicio, por otro lado, se negaron a cerrar sus puertas, aduciendo su rol como abastecedores de víveres, como si no se recordara que cuando anunciaron hace algunos meses su “solidaridad” con las “medidas” del gobierno espurio, bajando o conteniendo los precios de sus mercancías, lo hacían después de haber reetiquetado los productos; dado el temor que infundió la situación en algunos sectores, muchas tiendas departamentales vivieron momentos de grandes aglomeraciones de público que acudieron a hacer “compras de pánico”, contraviniendo así una de las principales medidas de prevención.

Sin duda que las medidas dispuestas tendrán un negativo impacto en la economía, que ya se encontraba maltrecha, pero el efecto será diferenciado para las distintas clases sociales e incluso en sus diferentes estamentos. En tanto los que viven al día tienen repercusiones drásticas sobre su vida cotidiana, otros incluso se han visto beneficiados (nuevamente las tiendas de autoservicio, que hicieron su agosto con las “compras de pánico”, o las empresas productoras de medicamentos, suministros y otros productos usados en la atención de pacientes y en la prevención (cubre bocas, por ejemplo, o soluciones desinfectantes) .

Especial atención merecen, por otra parte, las disposiciones restrictivas de libertades democráticas, como la relativa a la inviolabilidad del domicilio, o del derecho de manifestación y reunión, que con el pretexto de la emergencia sanitaria han sido puestos en cuestión, dando así un paso más a medidas autoritarias y restrictivas de derechos elementales, que pretenden justificar el estado militar y policiaco, antes justificado por la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, ahora por medidas de prevención de una epidemia. Los revolucionarios declaramos nuestra total oposición a la violación de derechos y limitación de libertades, a la vez que nos pronunciamos totalmente solidarios de las medidas de prevención y control de la epidemia, con pleno respeto de la dignidad y libertad de las personas, sin discriminaciones de ningún tipo, pues ante todo asumimos el compromiso de cuidar a nuestros niños, jóvenes y mujeres embarazadas, que en esta epidemia son los más vulnerables. Tanto en ésta, como en toda acción en política y en prácticas sanitarias, los revolucionarios luchamos por prolongar la vida, una vida plena con dignidad, libertad, justicia e igualdad, buscando la felicidad y construir en armonía con la naturaleza un mundo en el que quepan todos los mundos, y asumimos el compromiso de apoyar y fomentar las medidas pertinentes para mitigar los efectos de esta epidemia, que es ya internacional.

En medio de la emergencia sanitaria y seguramente inmediatamente después, nuevas luchas sociales se desarrollarán. Habrá que impulsarlas y fomentar la organización correspondiente, amplia y unitaria. Habremos también de redoblar esfuerzos en defensa de los derechos humanos, que al saldo de impunidad
e injusticia previos, marcado por la gran cantidad de presos, perseguidos y desaparecidos políticos, hay que agregar ahora la necesaria oposición a medidas legislativas y de gobierno que se están aprobando en estos días para restringir derechos democráticos y políticos. Pero también en el terreno social y defensa de la economía popular, pues el ataque contra los derechos y el nivel de vida del pueblo trabajador que ya se venía viviendo con la recesión económica, ahora el desempleo, los despidos, la mayor pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores y sus familias amenazan con recrudecerse con la crisis sanitaria, al tiempo que continúan luchas ejemplares necesitadas de mayor apoyo, como la huelga, ya de 21 meses, de los mineros de Cananea.

Los pregoneros de la globalidad enfrentan ahora un reto mayúsculo, pues enfrentan al mismo tiempo la debacle de su modelo económico y la aparición, cada vez más frecuente, de fenómenos emergentes o catástrofes naturales (tsunamis, inundaciones como la de Nueva Orleáns, terremotos, enfermedades emergentes) que ponen en cuestión la viabilidad del sistema capitalista y su capacidad para brindar seguridad, alimento, trabajo y la posibilidad incluso de una vida digna, a veces la duda de la continuación de la vida misma. En conclusión, es cada día más evidente que no es capaz de satisfacer incluso las más elementales necesidades de la mayoría de la población y un nuevo mundo es necesario, un modelo que atienda en primer lugar las necesidades de la mayoría de la población, que ahora incluso es segregada. Otro mundo nace sin embargo de esta crisis, un mundo solidario y de apego a la vida y sus encantos, que muestra que hay otro modo, que otro
mundo, otro México, por supuesto, es posible, pero también urgente y necesario. Un mundo basado en el respeto y la solidaridad entre los hombres
y las mujeres, así como entre los pueblos.

México, D. F., 30 de abril de 2009.

Comité Político del

Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Partido Revolucionario de los Trabajadores
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